
No listamos todo lo que se construye. Filtramos por desarrollador, avance real de obra y números que aguantan. Hoy no tenemos preventa abierta al público en esta página: cuando entra un proyecto que recomendaríamos, avisamos primero a la lista.
En el Caribe el precio va en dólares, la compra de extranjeros pasa por fideicomiso y el motor es la renta vacacional. En la Ciudad de México el precio va en pesos, la compra es directa y el motor es la renta de larga estancia. Cada proyecto que tomamos lo trabajamos con el criterio del mercado al que pertenece.
Las diferencias que cambian la decisión, lado a lado.
| Riviera Maya | Ciudad de México | |
|---|---|---|
| Moneda típica | Dólares (USD) | Pesos (MXN) |
| Compra de extranjero | Fideicomiso (zona restringida) | Propiedad directa |
| Uso predominante | Renta vacacional | Renta de larga estancia |
| Perfil de flujo | Tarifa alta, ocupación por temporada | Renta estable, contratos largos |
| Driver de plusvalía | Escasez frente al mar y marina | Ubicación y vacancia mínima |
Te escribimos cuando entra un proyecto que pasa nuestro filtro, antes de que salga a listas públicas.
Lo que más nos preguntan antes de entrar a preventa.
En el Caribe los precios suelen ir en dólares, la propiedad de extranjeros se adquiere vía fideicomiso por estar en zona costera restringida, y el uso típico es renta vacacional. En la Ciudad de México los precios van en pesos, la compra de extranjeros es en propiedad directa sin fideicomiso, y el uso es renta de larga estancia con flujo más estable.
Sí. En zona costera restringida, como Puerto Aventuras, se compra mediante un fideicomiso bancario, el mecanismo legal estándar y seguro. En la Ciudad de México la compra es directa, sin fideicomiso, porque no está en zona restringida.
Quién es el desarrollador y qué ha entregado antes, el avance real de obra contra el calendario prometido, el plan de pago completo con todo lo que se paga fuera del precio de lista, y el número de renta que sostiene la zona hoy, no la proyección del folleto.

Te explicamos el plan de pago, el avance real de obra y los números de plusvalía esperada de cada proyecto, sin proyecciones infladas.